Hay algo que transmiten las estatuas que me parece pertinente para este post – son una realidad congelada o petrificada. Marx y Engels fueron capaces de ver ciertas tendencias de desarrollo del capitalismo del siglo diecinueve, y construyeron visiones de su desarrollo futuro sobre la base de ellos. Hasta el día de hoy, si bien han perdido vigencia en el mundo intelectual, uno puede señalar aspectos del mundo moderno que anticiparon en forma brillante. Pero toda construcción intelectual pierde vigencia, entre otras cosas, porque está construida sobre concepciones de lo posible propia de la tecnología de su época.
La gran diferencia entre el mundo de hoy y aquel fin de siglo tiene que ver con las posiblidades que se han generado con las TICs, posibilidades de comunicación, y de los tres ejes que enfatiza Clay Shirky , del Interactive Telecommunication Program de NYU, en su último libro Here Comes Everybody: the power of organizing without organizations: el poder compartir, colaborar y, finalmente, actuar colectivamente. Antiguamente estos procesos eran tan costosos que no eran viables, y la visión del ser humano que se generó con ello fuen de uno que no tenía interés en compartir y colaborar con otros. Hoy son cientos los fenómenos (partiendo por el software abierto y gratuito, por ejemplo) que testimonian el interés de muchos por compartir con los demás... Es el mismo mensaje de los trabajos de Yochai Benkler sobre redes, mencionado ya varias veces en este blog (adjunto un artículo de él al final y pueden ver un video en un post anterior).
Marx y Engels supusieron que la única forma de transitar a futuras formas de relacionarnos socialmente era la revolución socialista: una toma del estado que generaría las condiciones para su futura desaparición... Sin embargo el mismo Marx describía de otra forma la transición al capitalismo. Este fue un proceso interno que ocurrió dentro de la sociedad feudal en forma lenta e invisible. La revolución francesa, para Marx, sólo consagró a nivel político lo ya ocurrido a nivel de las fuerzas productivas y relaciones sociales –barrió con estructuras políticas ya obsoletas.
¿Será que algo similar está ocurriendo al interior de un sistema que se suponía basado en el individualismo egoista que se procalamaba parte esencial de la naturaleza humana? De seguro habrá tendencias y contra-tendencias, pero ¿qué duda cabe que estamos frente a una explosión de sociabilidad desconocida hasta que la tecnología la hizo posible?
Sobre contra-tendencias y formas de evitarlas trata el libro de Jonathan Zittrain, profesor de la Universidad de Oxford, The Future of the Internet: and how to stop it. Zittrain ve con preocupación la aparición de "aparatos con amarre" (tethered appliances) como teléfonos inteligentes, GPS, etc. amenazan la 'generatividad' característica de la combinación de redes con los PC (estos aparatos permiten también monitoreos centrales muy simples). Estos aparatos estarían suplantando a los PC en muchos aspectos.
As tethered appliances and applications eclipse the PC, the very nature
of the Internet—its “generativity,” or innovative character—is at risk.
Su solución es buscar estructuras que permitan a los usuarios seguir colaborando en forma abierta (¡pero corrigiendo al mismo tiempo algunos de los vicios y abusos de esta apertura!!) en una red neutral que permita mantener la explosíon creativa que es su gran promesa.
Download coases_penguin_or_linux_and_the_nature_of_the_firm.pdf